El Gran Hermano chino vigila en Xinjiang
Campos de reeducación en medio del desierto, controles policiales con pruebas biométricas, cámaras de vigilancia capaces de reconocer las caras, «aplicaciones espía» en los móviles y hasta comisarios políticos viviendo en casa como si fueran uno más de la familia. No es una versión en «Black Mirror» de «1984», sino Read more




