Londres se queda vacía por el coronavirus
Ali va sentado en el vagón prácticamente vacío con la cabeza baja. Sostiene el móvil con sus manos enfundadas en guantes de látex. Me acerco y le pregunto si puedo tomarle una foto. Me dice amablemente que no porque le da «vergüenza», pero me deja hacerle una de sus manos. Read more




