¿Te rindes? No. Todos aspiramos a ganar con grandeza. Rafa Nadal lo consigue hasta cuando pierde. Sea cual sea el resultado nunca le cabe un reproche, porque al que lo da todo no se le puede pedir nada. Un partido de Rafa es como un parque temático de emociones: incertidumbre, miedo, esperanza, alegría, tristeza, otra vez miedo… Por todos esos estados pasamos con una seguridad de fondo indiscutible: la que te da el saber que, pase lo que pase, nuestro orgullo de hincha habrá estado bien defendido. Hay jugadores con más técnica, los hay con físicos más confiables, seguramente también con más imaginación, pero nadie con esa cabeza indestructible que siempre encuentra un estímulo para detener la caída, para olvidarse del agotamiento, para imprimirle la fe de los héroes a un golpe imposible. Ver un partido suyo es una lección de vida que siempre deja volando la misma reflexión: qué grande es el deporte.Seguir leyendo.
Via: Héroes

Categories: Spanish News