Boris Johnson emplea un término extraño en su novela de 2014, Seventy Two Virgins (Setenta y dos vírgenes), la única que ha publicado. El protagonista es un diputado conservador de segunda fila como lo era Johnson en aquel momento. Roger Barlow es, de hecho, un autorretrato no demasiado halagador: va en bicicleta a Westminster, traiciona a su esposa, y es frívolamente racista y políticamente oportunista, además de famoso por su extravagante desaliño. En la novela, Barlow vive con el constante temor a que un escándalo sensacionalista ponga fin a su carrera. En un momento de introspección, reflexiona: “Había algo lascivo en su deseo de leer sobre su propia destrucción, igual que había algo extraño en la manera en que había sido impelido a mantener el rumbo que había tomado. Tal vez no fuese un ákrata genuino. Tal vez sería más exacto decir que le movía el impulso de thánatos”. Seguir leyendo.
Via: La delirante trayectoria de Boris Johnson
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