Germán Rodríguez, 86 años, no lo dudó ni un instante cuando leyó en el chat de WhatsApp de sus sobrinos, que el fuego ya había prendido en una finca de la Praza de España, junto al hospital Cíes y cerca del parque de O Castro, en el corazón de Vigo. De nada valieron las súplicas de su esposa Elvira. “¡Estás loco!”, fue lo último que alcanzó a decirle ella antes de verlo salir por la puerta de su piso en la calle Venezuela, a escasa distancia del fuego. La policía estaba pidiendo voluntarios, y era tanta la urgencia que no se podían hacer miramientos con la edad.Seguir leyendo.
Via: “No se puede respirar ni dentro de casa”
Categories: Spanish News