El escritor estadounidense Ta-Nehesi Coates explica de manera excelente en su libro Entre el mundo y yo que la raza es hija del racismo. De hecho, desde un punto de vista biológico, a estas alturas, ya sabemos que las razas no existen. Las diferencias entre seres humanos atienden a una cuestión de adaptación al entorno que tradicionalmente han habitado. Todo lo demás, que si el ritmo en la sangre, que si el pene hasta las rodillas, que si fieras en la cama o que si en deporte somos buenos pero en pensar ya no tanto es, simple y llanamente, una construcción social. Una mentira que, sin embargo, tiene consecuencias en el día a día.Seguir leyendo.
Via: Hipersexualización, canibalismo y otros tópicos racistas que ha perpetuado la publicidad

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