Aunque pintan bastos en Cataluña, la vida continúa de color de rosa en el Camp Nou, a puerta cerrada o abierto a la gente, porque el Barça no para de ganar y Messi no se cansa de marcar goles y dar asistencias en la Liga y en la Champions. A pesar de ser un rosarino que juega en el campo del Barça, el 10 nunca descansa, acaso bosteza en jornadas como la de ayer, ante un rival menor, sin apenas gente en la grada (55.026 espectadores), la Diagonal atascada, el país tensionado políticamente y una imponente cortina de lluvia como bienvenida en el Camp Nou. No fue precisamente el mejor día del argentino y, sin embargo, sus detalles exquisitos llenaron el Camp Nou.Seguir leyendo.
Via: El bostezo centenario de Messi en la victoria del Barcelona ante el Olympiacos

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