“Yo era bien peleona, pero ahora, con el taekwondo, tengo más disciplina”, admite, sonriente, Heidy Paola Flores Sosa, estudiante de 16 años y tercera generación de residentes en la Colonia Alemania, en Tegucigalpa, la capital de Honduras. Su madre, Evelyn Antonieta Sosa Godoy, de 35 años, comenta que ya los abuelos de Heidy crecieron en este asentamiento “informal”, que se urbanizó de manera espontánea, sin planeación ni servicios básicos. Ahora, después de un proyecto de mejora, no solo tiene agua corriente o asfalto, sino también actividades deportivas cuyo impacto positivo se extiende más allá de la pista.Seguir leyendo.
Via: Nacida para delinquir, educada para entrenar
Categories: Spanish News