Las crónicas históricas están salpicadas de descripciones de episodios meteorológicos, que en su momento tuvieron un gran impacto en la población, siendo a menudo catastróficos. Las referencias a las nevadas que ocurrieron en el norte de la península Ibérica –particularmente en Asturias y Cantabria– entre los meses de febrero y marzo de 1888 parecen exageradas y alejadas de la realidad, pero una vez que se analizan todas las fuentes, parece claro que se produjeron y fueron excepcionales. Dejaron un recuerdo imborrable en las gentes que lo vivieron, y lo fueron transmitiendo a las nuevas generaciones. Si hoy en día se pregunta a la gente mayor de los pueblos de Asturias y Cantabria por grandes nevadas, relatan lo que a ellos les contaron sus padres y abuelos sobre la nevadona –también llamada la monumental– de los tres ochos.Seguir leyendo.
Via: La nevadona de los tres ochos
Categories: Spanish News