Se acababan de despertar cuando Sun Naitian le propuso matrimonio a Dácil Sánchez. Estaban todavía en pijama y con el primer café de la mañana en la mano, por lo que a ella le costó reaccionar. Al principio pensó que era una broma. Pero en cuanto se dio cuenta de que la cosa iba en serio su respuesta salió espontánea: sí. Hoy, después de dos años casados, a Dácil le corroe una disyuntiva mucho más complicada.Seguir leyendo.
Via: El dilema de quedarse con su marido en Wuhan o montarse a un avión de vuelta a España
Categories: Spanish News