A las cinco de la mañana sonó el teléfono de pared que sus padres tenían en el comedor. “¡Que está viva! ¡Que está viva!”. Carlos Quílez, que entonces tenía 27 años, no daba crédito a lo que le contaba un guardia civil. “¿En serio?”, repetía el periodista. “Que sí, joder, que sí, que la tengo delante”. Acto seguido, Quílez llamó a su jefe y repitió el mensaje: “¡La Feliu, la Feliu! ¡Que está viva!”. La farmacéutica de Olot, Maria Àngels Feliu, llevaba un año, cinco meses y siete días secuestrada. Casi todo el mundo, incluso la justicia, la daba por muerta.Seguir leyendo.
Via: “¡La Feliu está viva!”

Categories: Spanish News