Tenía 25 años, pelo negro y tez blanca. Irene Garza era de ascendencia latina, la primera en su familia en acudir a la universidad y condecorada con un premio de belleza en Texas, donde trabajaba como profesora para niños desfavorecidos. Católica devota, en la primavera de 1960, Irene acudió a la Iglesia del Sagrado Corazón en McAllen (Texas). Entró a confesarse. Nunca más se la volvió a ver. Dentro del templo había solo un joven cura, el padre John Feit. Este jueves, 57 años después, las autoridades le arrestaron por el asesinato de Irene.Seguir leyendo.
Via: El sacerdote la confesó y la mató: 57 años después ha sido detenido
Categories: Spanish News