José Enrique Abuín, un antiguo narco de poca monta que había dejado de traficar con cocaína para hacerlo con gasóleo y marisco, perdió en Nochebuena la partida que llevaba jugando un año contra la Guardia Civil. Sucedió en Boiro, a 14 kilómetros de su casa. Esa madrugada Abuín ralentizó su Alfa Romeo tres veces a la altura de tres chicas, a las que invitó a subir a su coche. Ninguna accedió. Fue alrededor de las cuatro de la madrugada; a las ocho de la tarde del día 25 Abuín lo intentó otra vez, pero en esta ocasión estaba dispuesto a todo. Y así fue como en el centro del pueblo, a 200 metros del Ayuntamiento, salió del coche con un cuchillo de cocina e intentó meter a una chica en el maletero. El forcejeo y los gritos de ella alertaron a una pareja, que dobló la calle y vio la escena. La víctima, ya desde el maletero, les avisó de que tenía un cuchillo. Abuín se quedó petrificado viendo la carrera hacia él de uno de los chicos, la joven salió del vehículo y echó a correr mientras el asesino de Diana Quer se ponía al volante y arrancaba. Sus horas de libertad estaban contadas.Seguir leyendo.
Via: Rianxo se sacude el horror

Categories: Spanish News