Un Nissan de color rojo adelanta a otro vehículo, se coloca delante y comienza a frenar, obligando a su víctima a cambiar de carril para evitar una colisión. No es un despiste o un fallo de conducción. El Nissan vuelve a intentarlo y acosa otra vez al mismo coche, con la misma táctica: se sitúa delante y reduce la velocidad de manera violenta. Si el acosado frena, puede sufrir un grave accidente porque el resto de automóviles circulan a 90 kilómetros por hora. Si no lo hace, chocará con su hostigador. Volver a cambiar de carril también le genera una situación de riesgo.Seguir leyendo.
Via: El conductor acosador: juicio en tres días y hasta dos años de prisión

Categories: Spanish News