En los últimos meses, el independentismo ha sostenido que, al haber ganado las elecciones del 21-D, le correspondía el derecho a formar gobierno. Los partidos constitucionalistas, en particular Ciudadanos, que fue la fuerza más votada en aquellas elecciones, aceptaron que la aritmética ordenara la política y, en consecuencia, renunciaron a presentar ante la ciudadanía su propio proyecto de gobierno. En el caso de Mariano Rajoy, renunció hace tiempo a diseñar una hoja de ruta que posibilitara conducir la situación no por los ritmos judiciales sino por los de la política.Seguir leyendo.
Via: El reloj ya corre

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