En la tumba de Teodorín en Córdoba solo se ven las iniciales de su nombre impresas sobre el yeso que tapa la fosa y la fecha equivocada de su óbito, 23 de agosto de 2015. Nadie fue a su entierro. Y eso que tenía ocho hermanos que le querían y le cuidaban, aunque él no siempre se dejaba. Teodorín (Teodoro Oliva García, de 42 años) sufría un trastorno psíquico y a veces no se tomaba la medicación. En su municipio cordobés de Palma del Río todos le conocían y aceptaban sus excentricidades. Y más desde que murió su madre, la señora Ana, quien al morir en 2006 le dejó la casa familiar. Él se apañaba bien con los 400 euros de la pensión que da el Gobierno a quien no tiene nada. Lo habitual es que comiera en casa de alguno de sus hermanos y luego fuera a dormir a su casa. Pero Teodorín era mayor de edad y a nadie tenía que dar cuentas de nada, por lo que a veces desaparecía del pueblo y se iba a la capital, donde tenía médicos que atendían su trastorno, a Sevilla o a Huelva. Y regresaba cuando se le ocurría. Una vez no volvió.Seguir leyendo.
Via: Nadie fue al entierro de Teodorín…
Categories: Spanish News