Por perder, la familia y los amigos de Josué Rafael Palacios han perdido hasta el miedo. Camino del cementerio, el cortejo que cargaba el féretro de este carpintero de 33 años, se cruzaba este miércoles con medio centenar de encapuchados. Apostados en la pared y en las vallas de un polideportivo, armados con AK-47, las miradas desafiantes bajo los pasamontañas se cruzaban con la vista perdida de quien llora a un muerto y la cabeza erguida de quien no teme.Seguir leyendo.
Via: El bastión rebelde de Monimbó resiste el asedio de los paramilitares de Ortega
Categories: Spanish News