La Roja derrotó a Inglaterra en Wembley pero el resultado no fue lo más importante. Pocas decisiones en la historia reciente del fútbol español han tenido tanto peso como la primera alineación de Luis Enrique. Después de cinco años de deterioro progresivo del estilo que situó a la selección a la vanguardia mundial, la esperanza del retorno a la grandeza se disipaba. Es ilusorio que el fútbol ofrezca posibilidades infinitas solo porque el calendario prevé infinitos partidos futuros. Las generaciones se agotan, las sociedades cambian y las ideas pierden fuerza. El nuevo seleccionador se encontraba ante un camino que se bifurca. Reincidir en la mezcla emprendida por Del Bosque, Lopetegui y Hierro y afrontar un largo invierno nuclear, o devolver al equipo a la senda emprendida por Luis Aragonés en 2007. La presentación en un partido oficial contra el cuarto clasificado del Mundial no ofrecía más salida que poner las cartas boca arriba. La respuesta fue la más difícil y la más acertada. Desde 1981 no ganaba España en el santuario del fútbol inglés. Lo consiguió bajo una lluvia de centros de un rival vigoroso pero atropellado. Gracias a dos paradas de De Gea y a la anulación discutible de un gol de Wellbeck.Seguir leyendo.
Via: España se libera sin ‘nueve’
Categories: Spanish News