Bienvenidos al fútbol argentino, bienvenidos a la sociedad argentina, bienvenidos a la policía argentina. Y bienvenidos, también, a la Conmebol, esa organización tan insospechada que no se le habría imaginado a Gabriel García Márquez ni al resto de la literatura sudamericana fantástica. El mundo esperaba lo extraordinario, la final de las finales, el salvajismo bien entendido, pero fue testigo de lo habitual en los estadios de Buenos Aires y alrededores: el coqueteo con el horror. Lo que parecía apasionante desde el fanatismo genuino del hincha y del jeep del turista, el parque Kruger del fútbol, aplazó un día el comienzo de la final de la Copa Libertadores.Seguir leyendo.
Via: La violencia aplaza al domingo la vuelta de la final de la Copa Libertadores

Categories: Spanish News