Un día cualquiera cuanto tenía aproximadamente 15 años mi padre llegó a casa y me dijo que tenía que vacunarme contra el papilomavirus (VPH). En aquel momento —y con la paciencia que siempre le ha caracterizado—, me explicó que se trataba de un virus que tenían algunos chicos y que en las mujeres podía dar lugar a cáncer de cuello de útero. Tras decenas de preguntas sobre qué podía pasar si decidía no vacunarme —algo que no era en absoluto una opción— extraje dos conclusiones importantes: tenía que ponerme una vacuna y no podía mantener relaciones sexuales hasta después de haber recibido las dos dosis que me correspondían para evitar contagiarme.Seguir leyendo.
Via: Estoy infectada con el virus del papiloma y mi chico no está vacunado

Categories: Spanish News