Isabel Carrasco no era la máxima autoridad en la provincia de León. Era el poder en León. Una manera de administrarlo, una forma de otorgar y negar favores, un estilo de condenar al disidente o al desobediente dentro de los límites de su territorio, la Diputación. Isabel Carrasco ejerció la política en un entorno de hombres y no solo sobrevivió a todas sus conspiraciones sino que acalló toda discrepancia sembrando algo parecido al terror. No era un personaje carismático, no estaba dotada de don de gentes, ni tenía un verbo fácil, no era empática ni populista. Era implacable.Seguir leyendo.
Via: “Aquí murió un bicho”: El asesinato de Isabel Carrasco vuelve como documental

Categories: Spanish News