Los pasajeros del vuelo EK 144 con destino a Dubai, operado por Emirates, facturan maletas de diseño. En la cola aguardan señoras con vestidos caros y caballeros de traje y corbata, como si se dirigieran a un cóctel en lugar de a un viaje nocturno de seis horas. La monotonía del trámite queda rota por los aspavientos de un hombre que carga con maletín negro. Se quita las gafas, se frota los ojos, se tantea los bolsillos interiores de la chaqueta.Seguir leyendo.
Via: La vida sin rumbo de los viajeros fantasma

Categories: Spanish News