“Los criminales y sus víctimas no pueden vivir juntos”, declaró Franco en 1938 a la agencia United Press. La cifra máxima de presos oficiales en España es de abril de 1939: 270.000. En Alemania, en enero de 1945, eran 189.000. Franco recluyó a centenares de miles de personas como un método para aislar, vigilar y controlar al enemigo. Y lo convirtió, además, en un rentable negocio: mano de obra muy barata o directamente esclava.Seguir leyendo.
Via: Prisioneros de guerra: obreros gratis y descalzos
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