El testimonio de Jordi Jané —uno de los consejeros que dimitieron en julio de 2017 a las puertas del otoño caliente del plan secesionista ilegal— ha aportado pistas sobre la huida hacia delante del Govern de Carles Puigdemont. Antiguo consejero de Interior, Jane ha admitido que uno de los motivos por los que se bajó de aquel barco antes de las jornadas claves del «procés» era la opción de un referéndum unilateral, alejado de una solución acordada, como así sucedió el uno de octubre. El testigo ha explicado que vislumbró un posible cambio de rumbo hacia la unilateralidad con la salida del exconsejero de Empresa Jordi Baiget, al que la unía una estrecha relación de amistad. «En el gobierno del que yo formaba parte siempre se defendió la vía del diálogo para una solución pactada. En ese contexto, con la salida de Baiget, se abre una cierta posibilidad de cambio en el gobierno, ante la eventualidad de que en el futuro pudiera no darse un contexto de acuerdo, y preferí no continuar», ha manifestado Jané en el Tribunal Supremo, que ha retomado este martes el juicio con su sesión trigésimo cuarta. Además de ese temor, el testigo ha envuelto su dimisión en un conjunto de razones, para suavizar su dardo a los líderes secesionistas que continuaron en el Govern de Puigdemont. Su sucesor en Interior, Forn, se sienta en el banquillo de los acusados y se enfrenta a 17 años de cárcel por un delito de rebelión. Jané ha añadido que decidió marcharse, además, porque ya daba por cumplidos los objetivos que se planteó cuando comenzó como consejero en el año 2015. En su declaración, Jané ha dejado claro que los Mossos d’Esquadra (bajo sospecha al estar acusado su antiguo jefe, Josep Lluís Trapero, en otro proceso) deben cumplir la ley y desoír cualquier orden política que choque con el ordenamiento jurídico. «La ley de policía catalana es muy clara: los mossos no pueden cumplir una orden contraria a la Constitución o las leyes. Aunque se les diera una orden contraria a la Constitución o la legalidad vigente, no pueden cumplirla. Por eso, nunca se planteó un escenario en el que los Mossos se apartaran de la legalidad vigente», ha señalado sobre su etapa como consejero, hasta julio de 2017. Jané ha explicado que en su momento restó importancia al borrador de la ley del referéndum, presentada el 4 de julio, y ha insistido en que los Mossos no debían obedecer esa normativa catalana si estaba suspendida, como así sucedió en septiembre, cuando el Tribunal Constitucional suspendió las leyes de ruptura. «Ante cualquier ley aprobada por el Parlament, si la ley está suspendida, no la pueden aplicar. Esto lo tenían claro tanto el Govern como los Mossos», ha dicho. Jané ha recordado que los Mossos dependen de los jueces, los tribunales y el Ministerio Fiscal (y no de la Generalitat) cuando actúan como policía judicial. En un intento de trasladar a la Sala que con la salida de Jane no hubo ruptura alguna en la Consejería de Interior, el abogado de Forn, Xavier Melero, ha preguntado al testigo si fue él quien propuso el nombre de Pere Soler como jefe político de los Mossos en sustitución de Albert Batlle, quien abandonó su cargo a la vez que Jane. El exconsejero de Interior ha respondido afirmativamente, al igual que ha reconocido que los jefes que estaban al mando de la policía autonómica las jornadas claves del plan secesionista ya ocupaban esos puestos cuando él era consejero de Interior. De igual forma, Jane ha señalado que nadie le trasladó su preocupación por el nombramiento de Forn como su sucesor.
Via: El antecesor de Forn: «Los Mossos no pueden cumplir una orden contraria a la Constitución o la ley»

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