{"id":136419,"date":"2020-03-16T14:30:56","date_gmt":"2020-03-16T13:30:56","guid":{"rendered":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/2020\/03\/16\/el-infierno-contado-desde-italia-el-virus-mato-a-mi-padre-permaneced-en-casa-esto-no-es-un-juego\/"},"modified":"2020-03-16T14:30:56","modified_gmt":"2020-03-16T13:30:56","slug":"el-infierno-contado-desde-italia-el-virus-mato-a-mi-padre-permaneced-en-casa-esto-no-es-un-juego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/?p=136419","title":{"rendered":"El infierno, contado desde Italia: \u00abEl virus mat\u00f3 a mi padre, permaneced en casa. Esto no es un juego\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Los que viven dentro del infierno del coronavirus cuentan hoy su terrible experiencia para que no se caiga en el grave error de considerar esta epidemia como una gripe, al tiempo que hacen un dram\u00e1tico llamamiento para que los ciudadanos permanezcan en sus casas. Los principales medios italianos recogen algunos de esos testimonios escalofriantes de ciudadanos y de m\u00e9dicos y enfermeros contagiados (entre el personal sanitario hay m\u00e1s de 2.000 infectados, seg\u00fan datos de un sindicato de sanidad-. Gianni Zampino, de 40 a\u00f1os, con una mascarailla para recibir ox\u00edgeno cont\u00f3 anoche su experiencia en el telediario de RAI UNO, el de mayor audiencia de Italia, en un video grabado en el departamento de cuidados intensivos donde se encuentra. \u00abDemasiada gente se toma a la ligera este maldito virus \u2013afirm\u00f3 Gianni-. Personalmente, me destroz\u00f3 la vida, que hasta hace poco tiempo transcurr\u00eda tranquilamente. Trabajaba, cuidaba de mi padre y practicaba deporte. Como otros muchos, no di importancia a este virus, pero desgraciadamente ha entrado en mi cuerpo y en mi vida, matando a la persona para mi m\u00e1s querida del mundo: Mi padre\u00bb. Zampino concluye su testimonio, en un video de tres minutos, haciendo un llamamiento: \u00abTodos dicen que se trata de una normal gripe, pero os puedo asegurar que no lo es en absoluto. El virus ha tomado posesi\u00f3n de mi y de mis v\u00edas respiratorias. Transcurro el d\u00eda ligado a un respirador. No logro dormir y tengo la sensaci\u00f3n de encontrarme al interno de una pel\u00edcula de terror. Les pido que se queden sus casas. Esto no es un juego\u00bb. \u00abMi mujer e hijo est\u00e1n contagiados\u00bb Igualmente dram\u00e1tico es el testimonio de Angelo Vavassori, de 53 a\u00f1os, m\u00e9dico reanimador del hospital de B\u00e9rgamo: \u00abAl no poder respirar tem\u00ed no ver nunca m\u00e1s a mi mujer y nuestros cuatro hijos. Hasta ese momento hab\u00eda curado a otros. He visto pacientes morir, conozco la agresividad del virus. Pero a quien est\u00e1 luchando le digo que no se debe paralizar por el miedo\u00bb\u201d. Desde su cama de terapia sub-intensiva, el doctor Vavassori cuenta c\u00f3mo entr\u00f3 en el infierno del coronavirus y c\u00f3mo ha vuelto a la vida. \u00abEn pocas horas pas\u00e9 de 15 a 40 respiraciones por minuto. No me entraba aire en los pulmones y casi perd\u00ed la vista. Si estoy aqu\u00ed se lo debo a mis colegas m\u00e9dicos. Mi historia, en horas negras, puede ayudar a muchos a no perder la esperanza\u00bb. El doctor Vavassori destaca que desde el 22 de febrero cur\u00f3 los primeros infectados. El s\u00e1bado 29 le subi\u00f3 algo la fiebre, el lunes por la ma\u00f1ana estaba bien, pero en la tarde la fiebrelleg\u00f3 a 38,9. Sabiendo que su hospital estaba desbordado, se encerr\u00f3 en una habitaci\u00f3n de su casa: \u00abDurante dos d\u00edas, mi familia me dejaba la comida delante de la puerta cerrada. La retiraba con los guantes y mascarilla, despu\u00e9s desinfectaba todo. Nos comunic\u00e1bamos por tel\u00e9fono. No fue suficiente: mi mujer y el hijo m\u00e1s grande de 18 a\u00f1os se contagiaron. Los gemelos de 14 a\u00f1os y la ni\u00f1a de once, por ahora no\u00bb, cuenta al diario \u00abRepubblica\u00bb el doctor Vavassori, quien describe tambi\u00e9n los momentos dram\u00e1ticos que vivi\u00f3 cuando se precipit\u00f3 su situaci\u00f3n: \u00abEl mi\u00e9rcoles comenc\u00e9 a respirar con fatiga. En pocos minutos perd\u00ed el olfato y gusto, cada vez ve\u00eda menos. Por la carencia de ox\u00edgeno tuve dolor de cabeza y disenter\u00eda. Llam\u00e9 al hospital, pero no hab\u00eda puesto. Sab\u00eda que no pod\u00eda resistir durante mucho tiempo. Respiraba, pero a mis pulmones no entraba ya ox\u00edgeno. A las 23 me llam\u00f3 un colega para decirme que se hab\u00eda liberado un puesto. La radiograf\u00eda confirm\u00f3 la neumon\u00eda\u00bb. El momento m\u00e1s duro El m\u00e9dico cuenta tambi\u00e9n detalles sobre el momento m\u00e1s duro que ha pasado, las medicinas que le dieron y el tiempo que transcurri\u00f3 hasta volver a la vida: \u00abIntent\u00e9 evitar ser sedado y entubado. Pero se pierde el conocimiento. El momento m\u00e1s duro fue al inicio. En el caso de la ventilaci\u00f3n el ruido es ensordecedor, el flujo del ox\u00edgeno es caliente. Se suda y parece que te ahogas m\u00e1s todav\u00eda. Pero poco a poco te das cuenta de sentirte mejor, porque entra aire. Soy un reanimador y cur\u00e9 a otros contagiados: conocer sus reacciones me ayud\u00f3 a resistir. Me dieron un c\u00f3ctel de antirretrovirales previsto en el protocolo. Sirve para dar tiempo a los anticuerpos, que bloquean el virus antes de que comprometa los pulmones. Los macr\u00f3fagos absorben despu\u00e9s tanto los virus muertos como los anticuerpos. Durante un par de d\u00edas estuve ausente. En el sue\u00f1o advert\u00ed que m\u00e9dicos y m\u00e1quinas me infund\u00edan ox\u00edgeno y me hidrataban. El tiempo se concentra en un instante: ahora s\u00e9 en qu\u00e9 consiste esta aceleraci\u00f3n que cancela pasado y presente, el conf\u00edn entre la vida y la muerte. Cuando me despert\u00e9 pensaba que estaba en casa, me encontraba adormecido. Pero estaba en la camilla y a mi lado hab\u00eda un paciente que yo hab\u00eda curado porque se contagi\u00f3 con el Covid-19. Como a los ni\u00f1os, cualquier cosa parece nueva y extraordinaria. Este drama nos ense\u00f1a el valor de cada peque\u00f1a cosa\u00bb. \u00abAhora respiro con una mascarilla que me da oxigeno al 70%, alrededor de 12 litros al minuto\u00bb. El doctor Vavassori concluye con un mensaje de esperanza para los contagiados que luchan contra el coranavirus y un llamamiento para permanecer en las casas: \u00abNo se deben paralizar por el miedo. Es necesario estar tranquilos y confiar en los m\u00e9dicos. Pido a todos que ayuden a los m\u00e9dicos qued\u00e1ndose en sus casas\u00bb.<br \/>\nVia: <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/sociedad\/abci-medico-italiano-y-paciente-infectados-infierno-contado-desde-italia-virus-mato-padre-permaneced-casa-esto-no-juego-202003161430_noticia.html\" target=\"_blank\">El infierno, contado desde Italia: \u00abEl virus mat\u00f3 a mi padre, permaneced en casa. Esto no es un juego\u00bb<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los que viven dentro del infierno del coronavirus cuentan hoy su terrible experiencia para que no se caiga en el grave error de considerar esta epidemia como una gripe, al tiempo que hacen un dram\u00e1tico llamamiento para que los ciudadanos permanezcan en sus casas. 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