{"id":148188,"date":"2020-06-14T02:37:17","date_gmt":"2020-06-14T00:37:17","guid":{"rendered":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/2020\/06\/14\/30-anos-de-la-necora-algo-no-hicimos-bien-para-seguir-persiguiendo-minancos\/"},"modified":"2020-06-14T02:37:17","modified_gmt":"2020-06-14T00:37:17","slug":"30-anos-de-la-necora-algo-no-hicimos-bien-para-seguir-persiguiendo-minancos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/?p=148188","title":{"rendered":"30 a\u00f1os de la N\u00e9cora: \u00abAlgo no hicimos bien para seguir persiguiendo Mi\u00f1ancos\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Pas\u00f3 a la historia como la \u00abOperaci\u00f3n N\u00e9cora\u00bb, pero en los primeros compases de la mayor causa contra el narcotr\u00e1fico en Espa\u00f1a el nombre en clave era otro. Quienes participaron en ella desde su origen la recuerdan como la \u00abOperaci\u00f3n Mago\u00bb, un gui\u00f1o al primer juez en plantar cara a los capos que convirtieron la costa gallega en un verdadero coladero de coca\u00edna colombiana. Baltasar Garz\u00f3n fue, junto al fiscal Javier Zaragoza, el cerebro de un operativo que puso nombre y rostro a los jefes de la droga en esta esquina atl\u00e1ntica. Hace treinta a\u00f1os, un 12 de junio de 1990, que los dos desembarcaron en la capital gallega con un listado de direcciones en la mano. Tras ellos, una comitiva de trescientos polic\u00edas que viajaron de inc\u00f3gnito desde Madrid a Galicia para evitar chivatazos. El plan no sali\u00f3 redondo, porque Sito Mi\u00f1anco \u2014uno de los principales objetivos\u2014 tuvo el tiempo justo para escapar. A otros, cuenta la leyenda, los cazaron en pijama en su pazo. Nadie se esperaba que un operativo de esa magnitud, helic\u00f3ptero mediante, quebrar\u00eda la indolencia con la que los due\u00f1os de la fari\u00f1a actuaban y medraban. Tres d\u00e9cadas despu\u00e9s, la droga sigue en la calle y las planeadoras en la r\u00eda, pero nadie mira ya hacia otro lado. \u00abLa N\u00e9cora fue el principio del fin\u00bb, resumen Fernando Alonso, al frente de la Federaci\u00f3n Gallega contra el Narcotr\u00e1fico. Con la perspectiva que el tiempo concede, Alonso asume que este golpe fue el primero de otros muchos que se han dado despu\u00e9s. \u00abAcab\u00f3 con la impunidad de estos vendedores de veneno\u00bb afirma sobre algunos de los c\u00e9lebres protagonistas de la redada. Medio centenar de acusados se sentaron en el banquillo de la Audiencia Nacional, aunque las condenas fueron p\u00edrricas y casi nadie escarment\u00f3. \u00abFue una macrocausa con microcondenas y eso gener\u00f3 una gran frustraci\u00f3n social. Se los detuvo a casi todos y parec\u00eda que la pesadilla hab\u00eda acabado para siempre, pero no fue as\u00ed y surgieron la impotencia y la desesperaci\u00f3n. Lo que no pod\u00edamos imaginar en ese momento es que treinta a\u00f1os despu\u00e9s \u00edbamos a seguir persiguiendo a Charlines y a Mi\u00f1ancos. Algo no hemos hecho bien\u00bb, reprocha Alonso. Lo cierto es que las entradas y salidas de prisi\u00f3n han marcado la vida de los se\u00f1alados en la \u00abN\u00e9cora\u00bb, siempre ligados al oro blanco. Laureano Oubi\u00f1a (Cambados, 1946) fue condenado a doce a\u00f1os de prisi\u00f3n y a una multa econ\u00f3mica, junto a su mujer Esther Lago, de 1.280 millones de pesetas de la \u00e9poca. A los pocos meses qued\u00f3 en libertad provisional y retom\u00f3 su actividad delictiva, por la que ha sido detenido en m\u00faltiples ocasiones. Su \u00faltima salida de la c\u00e1rcel se produjo en 2017, el mismo a\u00f1o en el que public\u00f3 un libro sobre su azarosa vida. En la portada se lo ve aferrado a las puertas del Pazo Bai\u00f3n que la justicia le arrebat\u00f3 y que se ha convertido en un s\u00edmbolo de la lucha contra la droga en Galicia. En los \u00faltimos tiempos tambi\u00e9n ha vuelto a sonar con fuerza el nombre de Jos\u00e9 Ram\u00f3n Prado Bugallo, m\u00e1s conocido como Sito Mi\u00f1anco (Cambados, 1955). El rapaz que volaba con la planeadora se le escurri\u00f3 de las manos a Garz\u00f3n, pero cuatro a\u00f1os despu\u00e9s la Audiencia Nacional lo conden\u00f3 a veinte a\u00f1os por tr\u00e1fico de drogas, evasi\u00f3n de impuestos y falsificaci\u00f3n de documentos. Cumpli\u00f3 siete, sali\u00f3 de la c\u00e1rcel, y al poco lo cazaron in fraganti organizando una descarga en un chalet de Madrid. Su \u00faltima detenci\u00f3n es reciente. Se produjo en 2018 en el marco de la \u00abOperaci\u00f3n Mito\u00bb. El nombre, de nuevo, lo dice todo. Mi\u00f1anco se revel\u00f3 como l\u00edder de una de las estructuras narcocriminales m\u00e1s potentes a nivel mundial. La investigaci\u00f3n se sald\u00f3 con 43 detenidos, cinco toneladas de estupefacientes intervenidos y la incautaci\u00f3n de bienes e inmuebles valorados en 15 millones. \u00abNo saben hacer otra cosa\u00bb resumen convencidos quienes conocen bien el negocio de la coca en Galicia. Tanto es as\u00ed que, en no pocos casos, el narcotr\u00e1fico se ha convertido en la herencia familiar y el capo, en patriarca del clan. El ejemplo m\u00e1s a mano es el de Manuel Charl\u00edn (Vilanova de Arousa, 1932), que sali\u00f3 absuelto de la \u00abN\u00e9cora\u00bb, pero no tard\u00f3 en tropezar de nuevo con la ley. \u00c9l, y los hijos a los que involucr\u00f3 hasta arrastrarlos tambi\u00e9n ante el juez. Lleva diez a\u00f1os libre. El narco en la sombra La sucesi\u00f3n de arrestos, juicios, sentencias y a\u00f1os entre rejas es interminable, pero no ha sido \u00f3bice para que la actividad delictiva en la costa gallega se mantenga. Pese a todo, la comparativa entre la fotograf\u00eda de ese junio de 1990 y el actual es llamativa. Ya nadie se pasea por el pueblo montado en un Ferrari, ni hay vendedoras de pescado con R\u00f3lex, pero el narco pervive en la sombra. \u00abHay algunos muy importantes que nunca han sido condenados y que siguen ah\u00ed. Conocemos algunos nombres; otros son opacos\u00bb sostienen los m\u00e1s implicados en esta lucha. El principal cambio radica en que nadie justifica ya al traficante. \u00abSon delincuentes que est\u00e1n arrinconados y en la m\u00e1s absoluta clandestinidad, aunque tengan compinches\u00bb. Tres d\u00e9cadas tambi\u00e9n han variado los modus operandi de los malos, que cada d\u00eda se apoyan m\u00e1s en las nuevas tecnolog\u00edas, una carrera en la que llevan a\u00f1os de ventaja a la Polic\u00eda porque su capacidad econ\u00f3mica \u00abes ilimitada\u00bb. Para Alonso, que ha logrado que los bienes incautados a los narcos pasen a manos de la sociedad antes incluso de que haya sentencia, acabar con el tr\u00e1fico de drogas es un arcano. \u00abLo \u00fanico que podemos hacer es limitarlo a la m\u00e1xima expresi\u00f3n\u00bb espera sabedor de que tras la \u00abN\u00e9cora\u00bb quedaron intactos los cimientos del m\u00e1s suculento y venenoso de los negocios sucios.<br \/>\nVia: <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/espana\/galicia\/abci-30-anos-necora-algo-no-hicimos-bien-para-seguir-persiguiendo-minancos-202006140237_noticia.html\" target=\"_blank\">30 a\u00f1os de la N\u00e9cora: \u00abAlgo no hicimos bien para seguir persiguiendo Mi\u00f1ancos\u00bb<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pas\u00f3 a la historia como la \u00abOperaci\u00f3n N\u00e9cora\u00bb, pero en los primeros compases de la mayor causa contra el narcotr\u00e1fico en Espa\u00f1a el nombre en clave era otro. 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