{"id":19135,"date":"1970-01-01T01:00:00","date_gmt":"1970-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/1970\/01\/01\/no-bebo-ni-me-drogo-duermo-en-la-calle-porque-no-tengo-mas-remedio\/"},"modified":"1970-01-01T01:00:00","modified_gmt":"1970-01-01T00:00:00","slug":"no-bebo-ni-me-drogo-duermo-en-la-calle-porque-no-tengo-mas-remedio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/?p=19135","title":{"rendered":"\u00abNo bebo ni me drogo. Duermo en la calle porque no tengo m\u00e1s remedio\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Sintecho, indigentes, mendigos, personas sin hogar&#8230; Esos son algunos de los t\u00e9rminos que a menudo se usan para designar a los que simple y llanamente terminan en la calle durmiendo a la intemperie, en la v\u00eda p\u00fablica, tiendas de campa\u00f1a, cajeros, portales, furgonetas, parques y estaciones de tren o autobuses. Seg\u00fan un conteo realizado por el Ayuntamiento de Sevilla, en la ciudad hab\u00eda en el a\u00f1o 2016 un total de 444 personas en esa situaci\u00f3n. Detr\u00e1s de cada uno de ellos hay una historia que merece ser contada y que explica c\u00f3mo han acabado en la calle, algunos de ellos despu\u00e9s de haber tenido una vida estructurada y con m\u00e1s de 20 a\u00f1os cotizados a la Seguridad Social. Pocos vuelven a tener una vida normalizada. Es el caso de Presentaci\u00f3n y Jorge, que despu\u00e9s de vivir en la calle y pedir en las iglesias han terminado ayudando como voluntarios de Cruz Roja para repartir mantas, caf\u00e9 o caldo a quienes pernoctan en las calles de Sevilla.. Antonio Escobar Aguilar lleva quince a\u00f1os durmiendo en cajeros cuando no tiene plaza en el albergue municipal &#8211; M. J. P. \u00abCuando re\u00fane 24 euros me voy a dormir a una pensi\u00f3n a la Puerta Osario\u00bb Antonio Escobar Aguilar naci\u00f3 en Fuentes de Andaluc\u00eda (Sevilla) hace 71 a\u00f1os. Hoy no tiene familia en ese pueblo del valle del Guadalquivir, donde viv\u00eda con su madre en un piso de alquiler y donde trabaj\u00f3 m\u00e1s de once a\u00f1os en el campo recogiendo aceituna, ma\u00edz o algod\u00f3n. \u00abViv\u00edamos de la pensi\u00f3n de mi madre y cuando ella muri\u00f3 me vine abajo. Decid\u00ed probar suerte en Sevilla y me vine a la deriva. No encontraba trabajo y recog\u00ed chatarra pero no era suficiente, as\u00ed que empec\u00e9 a ir al comedor del Pumarejo\u00bb, cuenta Antonio mientras te mira con sus penetrantes ojos azules, su gorro de lana calado hasta las orejas y envuelto en una manta gris que le ha dado C\u00e1ritas para evitar un viento que corta la respiraci\u00f3n en una avenida en la que riadas de personas pasan junto a su lado para ir a Nervi\u00f3n Plaza y algunas veces depositan algunas monedas en la caja de cart\u00f3n que tiene a su vera. Duerme Antonio en cajeros autom\u00e1ticos y no teme a que le puedan hacer da\u00f1o, como les ha ocurrido a otras personas sin hogar. \u00ab\u00bfMiedo? \u00bfA qu\u00e9? La gente es correcta, nunca me ha hecho da\u00f1o. Duermo en la calle porque no tengo otro remedio. He pedido plaza en residencias p\u00fablicas pero me dicen que tengo que pagar. He pedido una pensi\u00f3n m\u00ednima no contributiva en la Seguridad Social hace once meses y a\u00fan no me han contestado. Cuando hay camas duermo en el albergue municipal pero no me dejan estar m\u00e1s de tres d\u00eda. All\u00ed guardo algunas cosas personales\u00bb. \u00abYo no bebo ni me drogo. Mi \u00fanico lujo es fumar un paquete de tabaco diario. Hay quien dice que los sintecho estamos en la calle porque queremos, pues yo le pregunto a esas personas que si esto eso es tan bueno, \u00bfpor qu\u00e9 no se quedan ellos a dormir en la calle? Yo duermo al raso porque no tengo m\u00e1s remedio. Cuando recaudo 24 euros me permito el lujo de pasar la noche en una pensi\u00f3n de la Puerta Osario\u00bb, confiesa Antonio, perfectamente aseado, quien recuerda que una vez un se\u00f1or an\u00f3nimo le dio 3.000 euros hace dos a\u00f1os y eso le permiti\u00f3 vivir muchos meses en una pensi\u00f3n y no tener que mendigar. Junto a \u00e9l tiene una bolsa con numerosos medicamentos para la \u00falcera que sufre dsede hace a\u00f1os y para la neumon\u00eda que le llev\u00f3 recientemente 17 d\u00edas al hospital Virgen Macarena, centro al que lleg\u00f3 en ambulancia. Su centro de salud est\u00e1 en el Alamillo porque est\u00e1 censado en el albergue municipal que hay en la calle Peraf\u00e1n de Rivera. \u00abA pesar de la vida que me ha tocado vivir no he perdido la fe en Dios aunque no dejo de preguntarme muchas veces: \u00bfpor qu\u00e9 a m\u00ed?. Me he encontrado a gente de Fuentes de Andaluc\u00eda que les ha ido mejor que a m\u00ed y tambi\u00e9n peor. De hecho, un matrimonio del pueblo tambi\u00e9n ha terminado durmiendo en la calle porque le desahuciaron por no pagar la vivienda y la que la Junta de Andaluc\u00eda le retir\u00f3 los ni\u00f1os por no tener medios para mantenerlos\u00bb. Dolores, gitana de 34 a\u00f1os, que lleva viviendo en la calle desde hace varias semanas &#8211; M. J..P. \u00abEn s\u00f3lo tres a\u00f1os mi vida se me ha ido de las manos. Necesito ayuda\u00bb Dolores -nombre ficticio para preservar su anonimato- tiene 34 a\u00f1os y es una mujer bella pero ajada por el consumo de drogas. Desde hace pocas semanas duerme en una c\u00e9ntrica plaza sevillana junto a otros indigentes. A Sevilla lleg\u00f3 en 2013 con su hijo huyendo de los malos tratos de su pareja, de etnia gitana, al igual que ella. \u00abTengo para escribir un libro\u00bb, advierte a la periodista mientras comienza a destejer su vida. \u00abVengo de una familia desestructurada. Desde ni\u00f1a he vivido un infierno en mi casa. Mi padre maltrataba a mi madre, a mis tres hermanos y a m\u00ed. Mis padres entraron en la c\u00e1rcel condenados por venta de estupefacientes. Yo me cri\u00e9 con las monjas y con ellas estudi\u00e9 EGB\u00bb, explica esta gitana. El primer tropiezo de Dolores con la justicia lleg\u00f3 a los 17 a\u00f1os. \u00abEra una porreta. Fui una ni\u00f1atada. Rob\u00e9 una cadena de oro y un m\u00f3vil. Entr\u00e9 en la c\u00e1rcel con 23 a\u00f1os y sal\u00ed con 27. Me rejunt\u00e9 con un gitano que me maltrataba y al final tuve que salir huyendo con nuestro hijo a Sevilla, donde viv\u00eda mi madre. Hace tres a\u00f1os comenc\u00e9 a tomar coca\u00edna base en pipa y a los seis meses empec\u00e9 a prostituirme\u00bb, cuenta Dolores, quien cada d\u00eda usa el comedor social de las Hijas de la Caridad, a escasos metros de la plaza donde duerme y donde tiene sus pertenencias guardadas en varias bolsas. Hace dos meses&hellip;<br \/>\nVia: <a href=\"http:\/\/sevilla.abc.es\/sevilla\/sevi-no-bebo-drogo-duermo-calle-porque-no-tengo-mas-remedio-201712110717_noticia.html\" target=\"_blank\">\u00abNo bebo ni me drogo. 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