{"id":36481,"date":"1970-01-01T01:00:00","date_gmt":"1970-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/1970\/01\/01\/el-mensaje-perdido-de-la-giralda\/"},"modified":"1970-01-01T01:00:00","modified_gmt":"1970-01-01T00:00:00","slug":"el-mensaje-perdido-de-la-giralda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/?p=36481","title":{"rendered":"El mensaje perdido de la Giralda"},"content":{"rendered":"<p>La reciente restauraci\u00f3n en la cara oeste de la Giralda certific\u00f3 algo que se sab\u00eda por grabados y cuadros: que ten\u00eda un color almagre en toda la fachada. Los arque\u00f3logos que han trabajado sobre la fachada de la torre alminar de Sevilla en estos meses han descubierto restos de esa pintura original que ten\u00eda tanto en su \u00e9poca almohade como en la renacentista. Sin embargo, la Giralda no s\u00f3lo ten\u00eda esa variedad crom\u00e1tica rojiza, sino que estaba repleta de pinturas murales y policrom\u00edas que ya han desaparecido por completo, pero que formaban parte de un programa iconogr\u00e1fico ideado por el can\u00f3nigo Francisco Pacheco para la reforma de Hern\u00e1n Ruiz: el triunfo de la Iglesia de Roma sobre el Islam, pero tambi\u00e9n sobre el Protestantismo. As\u00ed se explica en una placa que hay bajo el primer balc\u00f3n de la cara norte, que hoy es casi ininteligible. Aunque Alfonso X exigi\u00f3 respetar la torre almohade bajo pena de muerte, el terremoto de 1356 ocasion\u00f3 la ca\u00edda de las bolas de bronce que coronaban el alminar. Hubo que sustituirlas por una espada\u00f1a con una campana. As\u00ed, hasta que en el siglo XVI se decidi\u00f3 acometer una reforma para a\u00f1adirle el campanario. Esta reforma renacentista inclu\u00eda un programa iconogr\u00e1fico que respetaba el color almagre que ten\u00eda la torre almohade y se aprovech\u00f3 el momento para \u00abcristianizar\u00bb la torre. Los trabajos arquitect\u00f3nicos se le encargan a Hern\u00e1n Ruiz, mientras que para los frescos se contrata a Luis de Vargas, que las hace entre 1553 y 1558. Estos murales, de gran variedad de colores, se fueron perdiendo con el paso del tiempo hasta que, en 1884, Fern\u00e1ndez Casanova decide eliminarlas del todo por su deterioro, junto con el color rojizo que ten\u00eda la Giralda. Recreaci\u00f3n de la Giralda \u00abroja\u00bb &#8211; ABC Cuenta el historiador Manuel Jes\u00fas Rold\u00e1n que en el cuadro de las Santas Justa y Rufina de Miguel de Esquivel (1621) se aprecian los murales que hab\u00eda en la cara norte de la Giralda: \u00abEn un tondo debajo del primer balc\u00f3n est\u00e1 la Anunciaci\u00f3n. A izquierda y derecha, dos machones que todav\u00eda se notan donde estaban San Isidoro y San Leandro -a un lado- y Santas Justa y Rufina al otro. Encima de ese balc\u00f3n, en un arco polilobulado con decoraci\u00f3n musulmana, un Calvario completo (Cristo, la Virgen y San Juan). En esa misma fachada, no est\u00e1 identificado pero hab\u00eda pinturas en los balcones que eran los Evangelistas. En el resto de las caras lo que se sabe es que representaban a los Doctores de la Iglesia, los ap\u00f3stoles y a santos sevillanos\u00bb. Todo este programa iconogr\u00e1fico se completaba con el cuerpo de campanas de Hern\u00e1n Ruiz, donde se conservan una serie de esculturas: los profetas, cabezas de le\u00f3n y unas m\u00e1scaras sobre las que hay varias interpretaciones, que bien podr\u00edan ser los vientos o los vicios, algo que no est\u00e1 claro. Giraldillo coloreado El delegado de Patrimonio de la Archidi\u00f3cesis, Antonio Rodr\u00edguez Bab\u00edo, que hizo su tesis de licenciatura en Roma precisamente sobre la decoraci\u00f3n de la Giralda, explica a ABC que para rematar la nueva iconograf\u00eda de la torre de la Catedral, se subi\u00f3 en 1568 el coloso en bronce policromado que representaba la virtud de la fe victoriosa (aunque estudios m\u00e1s recientes apuntan a que simboliza la virtud de la fortaleza): el Giraldillo. Aquello ocurri\u00f3 el 13 de agosto de 1568, hace ahora 450 a\u00f1os. Entonces, explica Rodr\u00edguez Bab\u00edo, \u00abestaba policromado de la siguiente manera: en color carne las partes de la piel; la t\u00fanica de color azul y partes rojas; el casco, la coraza, el l\u00e1baro y la palma de oro, en color dorado\u00bb. El terremoto de Lisboa de 1755 dej\u00f3 muy da\u00f1ada la Giralda, lo que oblig\u00f3 a una reparaci\u00f3n importante en 1770. Entonces, se aprovech\u00f3 para dorar el Giraldillo al completo. Curiosamente, la torre alminar perdi\u00f3 sus bolas doradas en un terremoto y otro se\u00edsmo, cuatrocientos a\u00f1os despu\u00e9s, le devolvi\u00f3 el remate dorado a la Giralda. Deterioro del programa El paso del tiempo, al estar a la interperie, hizo que se fueran perdiendo las pinturas murales de Luis de Vargas. Recuerda Manuel Jes\u00fas Rold\u00e1n que, antes del terremoto de Lisboa, existe un acta del 2 de septiembre de 1748 en la que se encarga a Domingo Mart\u00ednez -el pintor del momento (San Luis de los Franceses, San Telmo&#8230;)- la restauraci\u00f3n de los frescos. Tras la intervenci\u00f3n, se mantuvieron en la fachada de la Giralda durante m\u00e1s de un siglo, degrad\u00e1ndose durante todo el siglo XIX. Incluso, Ce\u00e1n Berm\u00fadez hablaba en la d\u00e9cada de 1840 de estas pinturas murales, atestiguando su existencia entonces. Detalle del cuadro de Miguel de Esquivel donde se aprecian los frescos &#8211; ABC La Giralda presentaba una degradaci\u00f3n tanto de su color almagre como de la decoraci\u00f3n de estos murales, que causaba desagrado en la ciudad. Por ello, se encarg\u00f3 a Fern\u00e1ndez Casanova que limpiara la torre alminar. Estos trabajos los realiz\u00f3 en 1884. A partir de entonces se perdi\u00f3 casi todo el programa iconogr\u00e1fico de Francisco Pacheco y Sevilla comenz\u00f3 a ver la Giralda tal y como la conocemos hoy en d\u00eda, sin m\u00e1s color que el de la propia piedra. Ahora, 135 a\u00f1os despu\u00e9s, la torre alminar de Sevilla vuelve a ser objeto de mejoras. Las nuevas t\u00e9cnicas arqueol\u00f3gicas revelan nuevos descubrimientos, pero los criterios de restauraci\u00f3n desaconsejan recuperar el original. En su lugar, cuando concluyan todos los trabajos, quedar\u00e1 una Giralda blanca. Los machones que a\u00fan se conservan en la cara norte de la Giralda &#8211; J. M. SERRANO El \u00faltimo vestigio de los frescos: los machones de la cara norte Gracias al cuadro de las Santas Justa y Rufina de Miguel de Esquivel y a una fotograf\u00eda de alta calidad que hizo el franc\u00e9s Laurent en 1879 conocemos ahora el programa iconogr\u00e1fico que ten\u00eda, al menos, la cara norte de la Giralda. En la actualidad, todos estos frescos se han perdido al completo y son irrecuperables. Sin embargo, a\u00fan quedan como vestigios dos machones a cada lado del primer balc\u00f3n de la&hellip;<br \/>\nVia: <a href=\"http:\/\/sevilla.abc.es\/sevilla\/sevi-patrimonio-sevilla-pinturas-murales-tuvo-giralda-sevilla-hasta-201804102042_noticia.html\" target=\"_blank\">El mensaje perdido de la Giralda<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La reciente restauraci\u00f3n en la cara oeste de la Giralda certific\u00f3 algo que se sab\u00eda por grabados y cuadros: que ten\u00eda un color almagre en toda la fachada. 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