{"id":44927,"date":"2018-06-12T04:23:36","date_gmt":"2018-06-12T02:23:36","guid":{"rendered":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/?p=44927"},"modified":"2018-06-12T04:23:36","modified_gmt":"2018-06-12T02:23:36","slug":"aguinaldo-el-rebelde-filipino-que-se-arrepintio-de-masacrar-a-su-querida-espana-en-1898","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/?p=44927","title":{"rendered":"Aguinaldo, el rebelde filipino que se arrepinti\u00f3 de masacrar a su \u00abquerida Espa\u00f1a\u00bb en 1898"},"content":{"rendered":"<p>Hab\u00edan pasado m\u00e1s de seis d\u00e9cadas desde la independencia de Filipinas con respecto a Espa\u00f1a \u2013de la que hoy se cumplen 120 a\u00f1os\u2013, pero Emilio Aguinaldo ten\u00eda las cosas claras con respecto a su papel protagonista en la guerra de 1898: \u00abDespu\u00e9s de Filipinas, yo amo a la madre patria Espa\u00f1a y alg\u00fan d\u00eda querr\u00eda ir a ella. Los norteamericanos nos traicionaron\u00bb, repet\u00eda el antiguo general insurrecto cuando recibi\u00f3 a ABC, en 1962, en su casa de Cavite. Un deseo que no pudo cumplir al fallecer, a los 94 a\u00f1os, dos semanas antes de publicarse la entrevista. Aguinaldo hab\u00eda nacido el 22 de marzo de 1869 en esa misma ciudad. Filipinas pertenec\u00eda a Espa\u00f1a. Al cumplir los 11 a\u00f1os, cuando muri\u00f3 su padre, abandon\u00f3 la secundaria para ayudar a su madre en la administraci\u00f3n de las tierras. Poco a poco fue germinando en \u00e9l el creciente sentimiento anticolonial de los tagalos. En 1895, cuando ten\u00eda 26 a\u00f1os, ingres\u00f3 con el rango de teniente en la reci\u00e9n creada organizaci\u00f3n secreta de Katipunan, liderada por Andr\u00e9s Bonifacio. \u00abCasi al mismo tiempo que don Andr\u00e9s \u2013as\u00ed se refiri\u00f3 en la entrevista, con profundo respeto, a su jefe\u2013 ataqu\u00e9 las guarniciones espa\u00f1olas en Cavite y las derrot\u00e9\u00bb. El objetivo, lograr la independencia a trav\u00e9s de las armas. Y su determinaci\u00f3n fue tal que, pocos meses despu\u00e9s, alcanz\u00f3 el grado de general, justo en el momento en el que se iniciaba la guerra. Su liderazgo en la rebeli\u00f3n de su provincia fue incontestable, hasta el punto de que sus compa\u00f1eros le nombraron presidente de la futura rep\u00fablica. Como escribir\u00eda en 1962 el escritor yugoslavo Ante Radaic, tambi\u00e9n presente en la cita con ABC: \u00abSon de sobra conocidos sus triunfos, seguidos y continuos. En donde atacaba, ganaba, y por eso los revolucionarios le reconocieron como el verdadero caudillo de las fuerzas filipinas, mientras Bonifacio, aun habiendo sido primero en organizar el movimiento, perd\u00eda su popularidad por sus desaciertos militares\u00bb. Aquello no gust\u00f3 al mencionado Bonifacio, que intent\u00f3 impugnar la elecci\u00f3n y se enfrent\u00f3 contra Aguinaldo sin dudarlo. La batalla interna entre ambos, que se libr\u00f3 mientras el Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol trataba de contener el levantamiento de los filipinos, fue favorable a nuestro protagonista. Poco quedaba de aquel guerrero durante la entrevista con este diario: \u00abEra un hombre peque\u00f1ito, casi momificado, de andar vacilante. Llevaba grandes gafas que parec\u00edan extra\u00f1as en la cara. El pelo blanco y abundante. Ten\u00eda las mejillas hundidas hasta acusar los p\u00f3mulos. Los ojos eran diminutos, casi ciegos&#8230;\u00bb, escrib\u00eda Luis Mar\u00eda Ans\u00f3n en calidad de enviado especial. Casa de Emilio Aguinaldo en Cavite, donde ABC realiz\u00f3 la entrevista en 1962 &#8211; WIKIPEDIA En la confrontaci\u00f3n, Bonifacio fue capturado y, tras un juicio militar, condenado a muerte por sedici\u00f3n el 10 de diciembre de 1897. El mismo d\u00eda fue ejecutado y Aguinaldo alzado como l\u00edder indiscutible en la guerra contra los espa\u00f1oles, donde se gan\u00f3 el respeto de todos por \u00absu nobleza en el campo de batalla para con sus enemigos\u00bb, tal y como reconoc\u00eda Ans\u00f3n en su reportaje. De hecho, la Reina Mar\u00eda Cristina le concedi\u00f3 la m\u00e1s alta distinci\u00f3n de la Cruz Roja, por el trato que tuvo con sus prisioneros y, en especial, con los h\u00e9roes de Baler. \u00abSiempre he guardado un gran cari\u00f1o a Espa\u00f1a y en los d\u00eda de la guerra siempre ordenaba a mis soldados que tuvieran un gran respeto a su bandera. Siempre he querido y sigo queriendo a vuestro pa\u00eds como a mi propia madre. Cuando hablaba as\u00ed de Espa\u00f1a durante la revoluci\u00f3n, mis soldados y oficiales me lo reprochaban. Nunca he permitido maltratar a los espa\u00f1oles. A los prisioneros sanos los mandaba a Espa\u00f1a y a los enfermos los curaba en los hospitales\u00bb, aseguraba en 1962 el antiguo jefe de los rebeldes, en el sal\u00f3n de su casa, repleto de algunas fotograf\u00edas curiosas de aquel pasado glorioso. Entre ellas destacaba una del Rey Alfonso XIII y otra del antiguo capit\u00e1n general de Filipinas, Fernando Primo de Rivera, t\u00edo del dictador espa\u00f1ol, que le infringi\u00f3 una dura derrota en la primera parte de la guerra, por la cual Aguinaldo tuvo que marchar al exilio de Hong Kong durante unos meses. En dicho retrato, figuraba esta emotiva dedicatorio: \u00abAl general Aguinaldo, bravo y leal adversario en la noble batalla y fiel amigo en la paz\u00bb. Nuestro protagonista, sin embargo, no habl\u00f3 de los muertos provocados entre sus \u00abqueridos espa\u00f1oles\u00bb cuando le dio la vuelta al conflicto gracias al apoyo interesado de Estados Unidos. As\u00ed cont\u00f3 \u00e9l mismo este episodio en su libro \u00abRese\u00f1a ver\u00eddica de la revoluci\u00f3n\u00bb: \u00abEl almirante George Dewey me pidi\u00f3 que volviera a Filipinas para que reanudara la guerra de independencia, ofreci\u00e9ndome la ayuda de sus tropas. Pregunt\u00e9 entonces lo que le conceder\u00eda a Filipinas en caso de ganar, a lo que contest\u00f3 que ellos ya eran una naci\u00f3n grande y rica y que no necesitaban colonias\u00bb. La misma promesa le hicieron los americanos en los meses posteriores: Filipinas ser\u00eda para los filipinos cuando Espa\u00f1a cayera. Al contrario de Cuba y Puerto Rico, no hay muchos datos de esta guerra a pesar de todo lo contado sobre Baler y la batalla naval de Cavite. Se sabe que en el sitio de Manila participaron 8.500 soldados estadounidenses y 12.000 filipinos comandados por Aguinaldo, que acept\u00f3 el trato ante las suculentas promesas. El historiador Jos\u00e9 Flores Thies asegur\u00f3 en un estudio de 1999 que no solo fue m\u00e1s larga que la de Cuba, sino tambi\u00e9n muy cruenta, aunque no daba cifra de bajas, ya que los listados publicados en el Diario Oficial del Ministerio de Guerra espa\u00f1ol eran muy confusos. El historiador David F. Trask baraj\u00f3 en \u00abThe war with Spain in 1898\u00bb (1996) que los soldados espa\u00f1oles muertos en combate en Filipinas ascendieron a unos 3.000 solo del Ej\u00e9rcito de Tierra, sin contar los que pudieran fallecer en las batallas navales o durante la repatriaci\u00f3n por las enfermedades contra\u00eddas. \u00abNos traicionaron\u00bb Unos muertos que Aguinaldo asumi\u00f3 sin saber que aquel trato con Estados Unidos acabar\u00eda convirti\u00e9ndose&hellip;<br \/>\nVia: <a href=\"http:\/\/www.abc.es\/historia\/abci-aguinaldo-rebelde-filipino-arrepintio-masacrar-querida-espana-1898-201806120223_noticia.html\" target=\"_blank\">Aguinaldo, el rebelde filipino que se arrepinti\u00f3 de masacrar a su \u00abquerida Espa\u00f1a\u00bb en 1898<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hab\u00edan pasado m\u00e1s de seis d\u00e9cadas desde la independencia de Filipinas con respecto a Espa\u00f1a \u2013de la que hoy se cumplen 120 a\u00f1os\u2013, pero Emilio Aguinaldo ten\u00eda las cosas claras con respecto a su papel protagonista en la guerra de 1898: \u00abDespu\u00e9s de Filipinas, yo amo a la madre patria [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":44928,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-44927","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-spanish"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44927","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=44927"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44927\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/44928"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=44927"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=44927"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=44927"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}