{"id":58080,"date":"2018-09-12T05:16:29","date_gmt":"2018-09-12T03:16:29","guid":{"rendered":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/?p=58080"},"modified":"2018-09-12T05:16:29","modified_gmt":"2018-09-12T03:16:29","slug":"el-fuego-del-supremacismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/?p=58080","title":{"rendered":"El fuego del supremacismo"},"content":{"rendered":"<p>Con antorchas, mare de D\u00e9u. Es imposible que a esta gente experta en las grandes escenograf\u00edas, en los movimientos corales de masas y en la \u00abcultura de estadio\u00bb definida por Sloterdijk -en la que fue pionera, ay, Leni Riefenstahl-, se le haya escapado el sentido de esa simbolog\u00eda. El significado siniestro que ese ritual nocturno de teas encendidas tiene desde el siglo XX en la conciencia colectiva de la Europa que vivi\u00f3 el terror nazi o de la Am\u00e9rica profunda de los movimientos racistas. Por sectarios que sean no lo pueden ignorar, ni soslayarlo s\u00f3lo por el efecto magn\u00e9tico de los hachones en las im\u00e1genes televisivas. Si mantienen esa liturgia, como la de las t\u00e9tricas cruces victimistas, es porque contiene, desde las civilizaciones m\u00e1s antiguas, un mensaje de purificaci\u00f3n intimidatoria, de propaganda m\u00edstica, de exhibici\u00f3n de identidad dominante, de m\u00e1gica energ\u00eda. No es la luz de la libertad la que exhiben, lo sepan o no, sino el fuego vestal de la pureza supremacista. Frente a esa demostraci\u00f3n retadora, que Torra y los suyos refuerzan con un discurso expl\u00edcito, este Gobierno -como el anterior, y el anterior del anterior, etc- prefiere restarle importancia al desaf\u00edo. Desde\u00f1arlo como un folclore m\u00e1s o menos agresivo, como si fuese una haka pendenciera del nacionalismo. Eso en el mejor de los casos, cuando no le hace gestos amistosos a los secesionistas o les lanza gui\u00f1os, cuando no retira recursos de inconstitucionalidad o manda aflojar la inspecci\u00f3n del marco educativo. Cuando no siente el impulso de retirarle al juez Llarena el amparo jur\u00eddico; cuando no declara, como ayer Borrell, -\u00a1\u00a1Borrell!!- que le gustar\u00eda ver libres a los presos, en una inopinada versi\u00f3n verbal del lazo amarillo. Cuando no mu\u00f1e entre los bastidores del poder judicial una mayor\u00eda favorable a la benevolencia penal en el juicio. Cuando no coquetea con la quimera de una salida pactada al conflicto. Cuando no ignora a la mitad de los catalanes -entre ellos todos sus votantes- despojados de facto de su ciudadan\u00eda y reducidos, no ya a la invisibilidad medi\u00e1tica y social, sino a la condici\u00f3n sometida de ilotas, de parias pol\u00edticos. Esa estrategia (?) de cortes\u00eda, contemporizaci\u00f3n y deferencia, que no se explica sin la necesidad de mantener el poder al precio que sea, constituye un error ya contrastado que acabar\u00e1 de la peor manera. Los tipos de las antorchas no son cuatro iluminados sino una fuerza de choque xen\u00f3foba, una brigada de agitaci\u00f3n callejera protegida y financiada por gobernantes que comparten a pies juntillas su desquiciada creencia. Se saben los due\u00f1os de la situaci\u00f3n y de la escena frente a un Estado reticente a su propia defensa. Y han formulado, por boca de su l\u00edder vicario, una advertencia: tienen, porque se las han dado, las llaves de las c\u00e1rceles donde est\u00e1n encerrados los presos que anhelan ver fuera. El que pueda entender, que entienda.<br \/>\nVia: <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/opinion\/abci-fuego-supremacismo-201809120316_noticia.html\" target=\"_blank\">El fuego del supremacismo<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con antorchas, mare de D\u00e9u. Es imposible que a esta gente experta en las grandes escenograf\u00edas, en los movimientos corales de masas y en la \u00abcultura de estadio\u00bb definida por Sloterdijk -en la que fue pionera, ay, Leni Riefenstahl-, se le haya escapado el sentido de esa simbolog\u00eda. 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