{"id":71637,"date":"1970-01-01T01:00:00","date_gmt":"1970-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/1970\/01\/01\/la-ola-amarilla-en-francia-decae-pero-no-se-apaga\/"},"modified":"1970-01-01T01:00:00","modified_gmt":"1970-01-01T00:00:00","slug":"la-ola-amarilla-en-francia-decae-pero-no-se-apaga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/?p=71637","title":{"rendered":"La \u00abola amarilla\u00bb en Francia decae pero no se apaga"},"content":{"rendered":"<p>El quinto acto de la crisis de los chalecos amarillos tuvo ayer menos manifestantes en Par\u00eds y en toda Francia, pero confirm\u00f3 la fragmentaci\u00f3n, radicalizaci\u00f3n y metamorfosis de una franquicia social y pol\u00edtica que la extrema derecha, la extrema izquierda y un arco muy amplio de sectores sociales utilizan para plantear reivindicaciones que van de lo razonable a lo apocal\u00edptico. Seg\u00fan las cifras oficiales del ministerio del Interior, en toda Francia solo se habr\u00edan manifestado 66.000 chalecos amarillos. Cifra aparentemente irrisoria, en un pa\u00eds de 67 millones de habitantes, que no consigue reducir y ocultar una realidad callejera mucho m\u00e1s espectacular. En Par\u00eds, las manifestaciones de los Campos El\u00edseos y el Arco del Triunfo fueron relativamente modestas: de 1.500 a 3.000 manifestantes, en una avenida de dos kil\u00f3metros de largo. La modestia relativa de esa participaci\u00f3n termin\u00f3 teniendo un rostro siempre inquietante: nueva batalla campal, con muchos gases lacrim\u00f3genos y ca\u00f1ones de agua. La gran novedad de las manifestaciones parisinas fue la irrupci\u00f3n de los chalecos amarillos en la legendaria plaza de Saint-Germain-des-Pr\u00e9s y en la hist\u00f3rica plaza de la \u00d3pera. En su origen \u00faltimo, las reivindicaciones de los primeros chalecos amarillos (clases medias que temen la precariedad en la Francia profunda y perif\u00e9rica), eran relativamente tradicionales: protesta contra la subida del precio de los carburantes, protesta contra la presi\u00f3n fiscal, protesta contra la precariedad en la periferia de las grandes y medianas ciudades de provincias. El presidente Macron cedi\u00f3 significativamente: la subida del precio de los carburantes ha sido aplazada indefinidamente; se subir\u00e1n 100 euros al salario m\u00ednimo; se anuncian menos impuestos\u2026 esas concesiones han sido insuficientes. Y las nuevas galaxias y familias de la franquicia de los chalecos amarillos tienen muchas otras exigencias. En la parisina plaza de la \u00d3pera, las banderas de la extrema derecha, las banderas de los nacionalistas corsos y las pancartas de extrema izquierda avanzaban reivindicaciones que rozan lo apocal\u00edptico: la instauraci\u00f3n del Refer\u00e9ndum de Iniciativa Ciudadana (RIC), que exigir\u00eda una laboriosa reforma institucional; la revisi\u00f3n de varios de los fundamentos del modelo pol\u00edtico nacional: menos diputados, nuevas relaciones de representaci\u00f3n pol\u00edtica; la supresi\u00f3n del Senado, subidas sustanciales de las rentas m\u00ednimas\u2026 Esas exigencias de nuevo cu\u00f1o cohabitan con una rosario de reivindicaciones que oscilan entre la \u00abrevoluci\u00f3n nacional\u00bb de los grup\u00fasculos de extrema derecha y la \u00abrevoluci\u00f3n social\u00bb de los grup\u00fasculos de extrema izquierda. Diversidad Si las reivindicaciones y batallas campales confirmaron la gran e imprevisible metamorfosis de las distintas y antag\u00f3nicas familias de chalecos amarillos, en las grandes ciudades de provincias y en millares de rotondas de toda Francia se confund\u00edan ayer ese mismo rosario de reivindicaciones, en orden disperso pero muy tenso, con una t\u00f3nica aparentemente general: poco manifestantes, pero muy radicales. En Burdeos (1.215.000 habitantes) hubo unos 6.000 manifestantes; en Nantes (950.000 habitantes), unos 5.000; en Toulouse (472.000 habitantes), unos 4.500 manifestantes\u2026 En Lyon, Marsella, Lille y un largo rosario de ciudades de provincias se produjeron manifestaciones de semejante \u00abtonelaje\u00bb y diversidad social. Si las tensiones son una tradici\u00f3n parisina, la crisis de los chalecos aporta una aparente novedad: las violencias callejeras proliferan en ciudades de provincias tradicionalmente tranquilas, como Burdeos, Toulouse o Nantes, que descubren los estallidos de violencia urbana con inquieta sorpresa. Durante los dos primeros \u00abactos\u00bb de la crisis de los chalecos amarillos, la fiebre social y callejera parec\u00eda muy semejante a las revueltas fiscales tradicionales desde la Edad Media: las clases medias de la Francia profunda se tiraban a la calle para protestar contra la presi\u00f3n fiscal y el centralismo burocr\u00e1tico, tradicionalmente autoritario. Las nuevas reivindicaciones en el quinto acto est\u00e1n iluminando una crisis del modelo pol\u00edtico y social. Los nuevos chalecos amarillos, de muy diversa tendencia, no se sienten representados por los sindicatos y partidos pol\u00edticos tradicionales y reclaman un cambio que tiene flecos apocal\u00edpticos. Los grup\u00fasculos de extrema derecha que est\u00e1n presentes en todas las manifestaciones son partidarios de una revoluci\u00f3n nacional que est\u00e1 muy lejos del programa de Marine Le Pen. Los grup\u00fasculos de extrema izquierda hacen unas reivindicaciones globales que exigir\u00edan una reforma completa del modelo pol\u00edtico nacional y coinciden con la exigencia de una VI Rep\u00fablica que est\u00e1 en el programa pol\u00edtico de Jean-Luc M\u00e9lenchon, el l\u00edder de Francia Insumisa (FI, extrema izquierda). Sin embargo, esos extremos son solo una parte del conjunto de los grup\u00fasculos y sectores sociales poco presentes en las manifestaciones violentas pero muy visibles en todas las rotondas donde se prolongan min\u00fasculas pero numerosas manifestaciones: madres solteras de precaria econom\u00eda, que no dudan en protestar con sus ni\u00f1os en brazos; parejas de pensionistas de rentas modestas que no tienen filiaci\u00f3n pol\u00edtica conocida; j\u00f3venes de rentas bajas o modestas que se est\u00e1n radicalizando a trav\u00e9s de internet\u2026 A \u00faltima hora de la tarde de ayer, los anti disturbios hab\u00edan neutralizado las batallas campales parisinas. Y una cierta normalidad parec\u00eda extenderse por toda Francia. Sin organizaci\u00f3n, dividido en numerosas familias antag\u00f3nicas, sin l\u00edderes ni programa pol\u00edtico de ning\u00fan tipo, el movimiento y la franquicia de los chalecos amarillos ha perdido muchos manifestantes, pero ha ganado en radicalismo, diversidad y flecos apocal\u00edpticos. \u00bfC\u00f3mo evolucionar\u00e1 la crisis? Nadie lo sabe. Solo est\u00e1 claro que Francia y su presidente han entrado en una fase de inquietud y angustia social profunda. Las concesiones econ\u00f3micas de Macron corren el riesgo de desequilibrar las cuentas del Estado, que no podr\u00e1 cumplir sus compromisos europeos, ca\u00eddos de hinojos, Francia y su presidente, en la tierra de nadie de la incertidumbre.<br \/>\nVia: <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/internacional\/abci-amarilla-francia-decae-pero-no-apaga-201812160149_noticia.html\" target=\"_blank\">La \u00abola amarilla\u00bb en Francia decae pero no se apaga<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El quinto acto de la crisis de los chalecos amarillos tuvo ayer menos manifestantes en Par\u00eds y en toda Francia, pero confirm\u00f3 la fragmentaci\u00f3n, radicalizaci\u00f3n y metamorfosis de una franquicia social y pol\u00edtica que la extrema derecha, la extrema izquierda y un arco muy amplio de sectores sociales utilizan para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":71638,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-71637","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-spanish"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/71637","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=71637"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/71637\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/71638"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=71637"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=71637"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=71637"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}