{"id":74555,"date":"2019-01-05T13:17:10","date_gmt":"2019-01-05T12:17:10","guid":{"rendered":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/2019\/01\/05\/el-destino-de-los-torturadores-de-venezuela\/"},"modified":"2019-01-05T13:17:10","modified_gmt":"2019-01-05T12:17:10","slug":"el-destino-de-los-torturadores-de-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/?p=74555","title":{"rendered":"El destino de los torturadores de Venezuela"},"content":{"rendered":"<p>La tortura constituye el l\u00edmite m\u00e1s extremo de todo r\u00e9gimen pol\u00edtico. La diferencia entre los reg\u00edmenes que torturan de forma sistem\u00e1tica y los que no, es sustantiva, puesto que define el lugar que la vida humana tiene para el poder: si la reconoce como el m\u00e1s alto bien de la vida en com\u00fan -si acepta su condici\u00f3n de valor sagrado-, o si no la reconoce -si niega la prioridad absoluta de la vida- y, en consecuencia, decide torturar y matar para preservar el poder. La tortura es la respuesta que los reg\u00edmenes totalitarios dan al debate entre vida y poder. Dif\u00edcilmente, quienes no hemos sido torturados podemos siquiera imaginar el infierno que experimenta el torturado. Indefenso, arrancado de la realidad del mundo, separado de sus referentes cotidianos y de cualquier se\u00f1al que suponga alguna forma de esperanza, la sesi\u00f3n de tortura es la negaci\u00f3n de lo humano y de la civilizaci\u00f3n. Sobre todo, es la suspensi\u00f3n de la vida: la v\u00edctima, mejor dicho, el cuerpo de la v\u00edctima es sometido al dolor puro, repetido, prolongado, cada vez m\u00e1s brutal. Los testimonios de quienes han sobrevivido a la tortura cuentan que el pensamiento queda anulado por el poder\u00edo totalizante del dolor. A lo largo de los milenios se ha utilizado la tortura para castigar a los enemigos, especialmente en tiempos de guerra. En algunas culturas sol\u00eda reservarse el castigo corporal a quienes eran acusados de traici\u00f3n. El v\u00ednculo que un\u00eda confesi\u00f3n y tortura no ha sido exclusivo de la Inquisici\u00f3n, sino que ha formado parte del esclavismo, de las pr\u00e1cticas de dominaci\u00f3n colonial, de absolutismos, monarqu\u00edas, tiran\u00edas, dictaduras y mafias. Solo en las verdaderas democracias la tortura ha sido erradicada y penada. Hasta la aprobaci\u00f3n, en 1948, de la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, no existi\u00f3 un pronunciamiento en contra que involucrara a un n\u00famero considerable de pa\u00edses. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, entr\u00f3 en vigencia la Convenci\u00f3n Europea de Derechos Humanos, cuyo art\u00edculo 3 proh\u00edbe de forma expresa la tortura y los tratos inhumanos o degradantes. La creaci\u00f3n de la Cheka, ordenada por Lenin en diciembre de 1917, y que copi\u00f3 su modelo de la Ojrana, la polic\u00eda zarista, marca un hito en la moderna historia de la tortura: incorpora el terror como un factor esencial de los reg\u00edmenes comunistas y totalitarios. La Cheka bolchevique, que a lo largo de los a\u00f1os cambi\u00f3 varias veces de nombre (GPU, NKVD y KGB), estableci\u00f3 un m\u00e9todo -detener sin procedimiento judicial, interrogar, torturar, juzgar sumariamente y, a menudo, matar, que result\u00f3 constitutivo de los reg\u00edmenes totalitarios de izquierda. Esto es fundamental: donde se instaura el terror como pol\u00edtica del poder no tarda en aparecer la tortura. Es posible rastrear las tres ramificaciones principales de la pr\u00e1ctica de la tortura a partir de 1917: una de sus ramas m\u00e1s cruentas se instaur\u00f3 en Asia: primero en la China de Mao Zedong, en el r\u00e9gimen asesino de los Kim en Corea del Norte, y en Camboya durante los a\u00f1os de los Jemeres Rojos. Una segunda ramificaci\u00f3n, principalmente europea, pas\u00f3 de Stalin a pa\u00edses como Ruman\u00eda, Polonia, Bulgaria y la Alemania comunista. Una tercera derivaci\u00f3n, latinoamericana, inaugura sus operaciones en la Cuba castrista, y se ha proyectado hasta la Nicaragua bajo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y en la Venezuela de Ch\u00e1vez y Maduro. Un aspecto esencial a considerar: entre los torturadores no hay distinciones pol\u00edticas o ideol\u00f3gicas. Entre el general Manuel Contreras, responsable de la Direcci\u00f3n de Inteligencia Nacional -la DINA de Pinochet- y Gustavo Enrique Gonz\u00e1lez L\u00f3pez -que dirigi\u00f3 el SEBIN de Maduro-; o entre Emilio Eduardo Massera -el hombre de la siniestra Escuela Mec\u00e1nica de la Armada, ESMA, responsable de las torturas y desapariciones de miles y miles de argentinos entre 1976 y 1978- e Iv\u00e1n Hern\u00e1ndez Dala, a cargo de la Direcci\u00f3n General de Contrainteligencia Militar, DGCIM, hay comunidad de m\u00e9todos y afinidades inequ\u00edvocas: son piezas fundamentales del engranaje, desatado desde la c\u00fapula del poder, que tiene como finalidad causar los m\u00e1s atroces sufrimientos sobre los cuerpos de quienes les oponen. Sin desconocer las diferencias entre unos y otros, los torturadores son una especie: su cerebro deshumaniza a sus v\u00edctimas: los convierten en enemigos no humanos; se sienten se\u00f1ores de la verdad: son fan\u00e1ticos; llevan consigo un deseo muy acuciante de ser reconocidos por sus jefes; antes de adquirir categor\u00eda en el oficio, deben \u2018iniciarse\u2019, es decir, participar en una sesi\u00f3n acompa\u00f1ado o guiado por alguien ya experto. En el torturador conviven dos impulsos: el del sadismo y el de una cobard\u00eda ilimitada. Esas son las fuerzas que se unen para descargar la violencia en contra del indefenso. Mientras golpea o penetra o quema o electrifica o sumerge o ahoga o fractura el cuerpo expuesto, su propia cobard\u00eda descansa: se siente superior, corajudo, invencible. El primer prop\u00f3sito del torturador no es matar sino infligir da\u00f1o y sufrimiento, por el mayor tiempo posible. En ese consiste el quid de su profesi\u00f3n. Y es por ello que, a lo largo de la historia, los m\u00e9todos de tortura se han multiplicado y refinado una y otra vez. El torturador para, no por compasi\u00f3n, sino para disponer de un cuerpo, todav\u00eda con algo de vida, al que continuar torturando en una pr\u00f3xima sesi\u00f3n. A diferencia de lo que ha ocurrido en otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, en Venezuela se ha logrado documentar, ampliamente, la actividad del r\u00e9gimen torturador. Los testimonios de los torturados, de sus abogados y familiares, y hasta de funcionarios que se desempe\u00f1an en las instituciones en las que se tortura, han servido para que ciudadanos ejemplares como Tamara Suju y otros, hayan podido estructurar las mismas y construir los expedientes que hoy se acumulan en la Corte Penal Internacional. Lo esencial del trabajo realizado hasta ahora, es que cada caso est\u00e1 articulado hasta en sus m\u00e1s cruentos detalles. La investigaci\u00f3n realizada contiene lo necesario: las cadenas de mando responsables del engranaje de la tortura, los responsables directos de las mismas, el relato de los m\u00e9todos -de la brutalidad f\u00edsica y&hellip;<br \/>\nVia: <a href=\"https:\/\/www.abc.es\/internacional\/abci-destino-torturadores-venezuela-201901051317_noticia.html\" target=\"_blank\">El destino de los torturadores de Venezuela<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tortura constituye el l\u00edmite m\u00e1s extremo de todo r\u00e9gimen pol\u00edtico. La diferencia entre los reg\u00edmenes que torturan de forma sistem\u00e1tica y los que no, es sustantiva, puesto que define el lugar que la vida humana tiene para el poder: si la reconoce como el m\u00e1s alto bien de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":74556,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-74555","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-spanish"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/74555","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=74555"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/74555\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/74556"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=74555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=74555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=74555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}