{"id":90600,"date":"2019-04-28T02:42:22","date_gmt":"2019-04-28T00:42:22","guid":{"rendered":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/2019\/04\/28\/la-historia-entre-curas-y-etarras-una-vela-a-dios-y-otra-al-diablo\/"},"modified":"2019-04-28T02:42:22","modified_gmt":"2019-04-28T00:42:22","slug":"la-historia-entre-curas-y-etarras-una-vela-a-dios-y-otra-al-diablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/theworldwidejournal.com\/?p=90600","title":{"rendered":"La historia entre curas y etarras, una vela a Dios y otra al diablo"},"content":{"rendered":"<p>\u00abCuando la Iglesia vasca pon\u00eda una vela a Dios y otra al diablo\u00bb es el subt\u00edtulo del libro de Pedro Ontoso publicado por Ediciones Pen\u00ednsula, del que pasamos a reproducir parte de uno de sus cap\u00edtulos, que habla de \u00abEl papel de los Jesu\u00edtas: el secuestro de Guibert, padre del rector de la Universidad de Deusto\u00bb. \u00abAquella tarde del 21 de marzo de 1983, Jos\u00e9 Mar\u00eda Guibert se encontraba en Burgos, trabajando en un hospital como experiencia humana con la gente que sufre por exigencias del noviciado jesuita. Ten\u00eda veinti\u00fan a\u00f1os y todav\u00eda le faltaban otros treinta y uno para convertirse en rector de la Universidad de Deusto. Lo llamaron del noviciado de Valladolid de manera urgente: \u00abTu madre quiere verte\u00bb. Se alarm\u00f3. Pronto le informaron de que su padre hab\u00eda desaparecido. La alarma se acrecent\u00f3. Su padre era el gerente de la empresa Laminados de Hierro Marcial Uc\u00edn, pionera de la industria guipuzcoana, y ETA hab\u00eda secuestrado ya a varios empresarios. Adem\u00e1s, llevaba tres a\u00f1os recibiendo cartas de extorsi\u00f3n en las que se le exig\u00eda el denominado \u00abimpuesto revolucionario\u00bb. Jes\u00fas Guibert Azcue hab\u00eda salido a primera hora de la ma\u00f1ana de su domicilio en San Sebasti\u00e1n y se hab\u00eda trasladado en su Opel Senator hasta la sede de la firma, ubicada en Azpeitia, unos cincuenta y dos kil\u00f3metros que recorr\u00eda cada d\u00eda. No lleg\u00f3 a entrar en su despacho. Dos pistoleros de los Comandos Aut\u00f3nomos Anticapitalistas (un ap\u00e9ndice de ETA) lo hab\u00edan esperado en el parking de la planta y en su mismo coche lo trasladaron 180 con la biblia y la parabellum hasta una cueva cercana al monte Araunza, cerca de Errezil en la Guip\u00fazcoa profunda. \u00abYa nos ha costado capturarte; si te pones nervioso, te pego un tiro\u00bb, lo amenazaron. Era un secuestro en toda regla. El joven aprendiz de jesuita cogi\u00f3 un tren y viaj\u00f3 hasta su casa, donde la familia vivi\u00f3 horas de incertidumbre. Los terroristas contactaron con ellos para exigir un rescate por su liberaci\u00f3n. Jes\u00fas Guibert era militante del PNV y un hombre profundamente religioso, que hab\u00eda trasladado a su familia sus creencias. Ahora, sus allegados se enfrentaban a un dilema moral: para salvar la vida del patriarca hab\u00eda que pagar a los terroristas, que emplear\u00edan ese dinero para prolongar su estrategia violenta. Enseguida recibieron el apoyo de la Iglesia a trav\u00e9s de monse\u00f1or Seti\u00e9n, obispo de San Sebasti\u00e1n, y de monse\u00f1or Uriarte, obispo auxiliar de Bilbao. Su domicilio, en la donostiarra calle Zubieta, se convirti\u00f3 en una improvisa da capilla en la que cada d\u00eda, a la una y media del mediod\u00eda, se celebraba una eucarist\u00eda con presencia de numerosos jesuitas. Al mismo tiempo, representantes de la familia realizaban gestiones para su liberaci\u00f3n por v\u00eda de un intermediario que contactaba con el grupo escindido de ETA. Se pon\u00eda una vela a Dios y otra al diablo. Eran los a\u00f1os del plomo. Mientras Guibert estaba secuestrado, ETA y los Comandos Aut\u00f3nomos Anticapitalistas mantuvieron su ofensiva de terror. El 25 de marzo, un comando de la banda tendi\u00f3 una emboscada a un convoy de la Polic\u00eda Nacional en las proximidades de Oiartzun. Muri\u00f3 el cabo primero Ram\u00f3n Ezequiel Mart\u00ednez, padre de dos hijos de corta edad. En su funeral en el templo del Buen Pastor se vivieron momentos de gran tensi\u00f3n cuando se impidi\u00f3 el paso del f\u00e9retro con la bandera espa\u00f1ola, tal y como estipulaba la normativa diocesana. Al t\u00e9rmino de la ceremonia resonaron gritos contra Jos\u00e9 Mar\u00eda Seti\u00e9n. El oficiante record\u00f3 a Guibert y pidi\u00f3 a los cristianos que se movilizaran para detener la violencia \u00abque est\u00e1 hundiendo a este pueblo\u00bb. Al d\u00eda siguiente, un artificiero de la Polic\u00eda Nacional, Adriano Sotil Pelayo, falleci\u00f3 al explotarle la bomba que desactivaba, colocada por los Comandos Aut\u00f3nomos Anticapitalistas. En Madrid, un comando de ETA militar secuestr\u00f3 a Diego Prado y Col\u00f3n de Carvajal, presidente del Banco Occidental de Descuento. Esta ofensiva era una pinza asfixiante. Mil millones o 500 muertos En aquellas fechas, el delegado del Gobierno era el socialista Ram\u00f3n J\u00e1uregui, valedor de la corriente de cristianos socialistas. Se reuni\u00f3 con la familia Guibert en su domicilio donostia- rra. \u00abNo pagu\u00e9is, fiaros de las fuerzas de seguridad\u00bb, les aconsej\u00f3. Pero los terroristas apretaban: \u00abMil millones o quinientos por el cad\u00e1ver\u00bb. Aquello era muy fuerte. En casa se pasaban el d\u00eda llorando. Finalmente, las negociaciones fructificaron y hubo un principio de acuerdo. La familia hizo un movimiento bancario. Sacaron ciento cincuenta millones de pesetas. El Gobierno vasco les avis\u00f3: \u00abCuidado con lo que hac\u00e9is\u00bb. Por fin lleg\u00f3 el d\u00eda de la entrega del dinero, fijada para el 6 de abril. Seg\u00fan datos in\u00e9ditos hasta la fecha, de la casa de los Guibert salieron tres coches. El primero, para despistar a los efectivos de la Polic\u00eda y de la Guardia Civil que vigilaban el domicilio, se dirigi\u00f3 a Bilbao y entr\u00f3 en el parking de El Corte Ingl\u00e9s, en la Gran V\u00eda, donde fue interceptado por los agentes. Era un se\u00f1uelo. El segundo tom\u00f3 direcci\u00f3n hacia Francia y, seg\u00fan la versi\u00f3n oficial, la entrega se realiz\u00f3 en un punto entre San Juan de Luz y Biarritz. En realidad, el dinero viajaba en el tercer veh\u00edculo, que enfil\u00f3 hacia la gasolinera del alto de Ariceta, muy cerca de San Sebasti\u00e1n, que fue donde se pag\u00f3 el rescate. Seg\u00fan los papeles incautados a la direcci\u00f3n de ETA, la familia abon\u00f3 doscientos millones de pesetas. Lo soltaron al d\u00eda siguiente, al filo de la medianoche. Los secuestradores aprovecharon que jugaba la Real Sociedad contra el Hamburgo en un partido de Copa y hab\u00eda mucho tr\u00e1fico en las carreteras que confluyen en San Sebasti\u00e1n. Lo sacaron de la cueva en volandas y a rastras, por lo que se hiri\u00f3 en un ojo con una rama. Le devolvieron la cartera y las llaves de casa y le pusieron un pasamonta\u00f1as. Luego lo trasladaron en coche hasta el alto de Meagas, en las proximidades de Orio, y lo abandonaron en una cuneta de la carretera con una peque\u00f1a linterna. 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