Isco contra el mundo

Isco enfiló el pasillo previo a la entrada de las cocheras del Santiago Bernabéu y abandonó el estadio con la cabeza gacha, el cuello firme, y los ojos clavados en el cemento. Llevaba el malagueño el neceser agarrado con el brazo izquierdo, pegado al costado de un cuerpo abatido que Read more