Entre el caos y la desidia, la voluntad de Camilo Sesto queda en el olvido
Una de las obsesiones de Camilo Sesto en vida fue esclarecer el asalto a su mansión de Torrelodones. Una madrugada, tres hombres encapuchados embutidos en trajes de camuflaje lo despertaron blandiendo cuchillos de caza. Los ladrones lo ataron con cinta americana y amenazaron con cortarle un dedo si no revelaba Read more




